Este cuento lo escribí durante el taller que impartió Armando Vega-Gil (QEPD) en el Centro Estatal de las Artes de Guanajuato por allá de 2014. Está pensado para lectores de 6-8 años. Quizás no es el mejor cuento que se encontrará aquí, pero creo que vale la pena compartirlo porque retoma una leyenda por muchos conocida.
© Ignacio Sánchez Rolón 2021