
– Entonces wey, ¿jalas o te pandeas?
– No mames, Jacinto. Dos alacranes metiéndose a una casa es un cliché que refuerza los prejuicios y supersticiones en torno a nuestra especie.
– No le saques, a los humanos les fascina descubrir que tienen más de uno en su casa.
– Órale pues.