Ofrenda

— Preparé esas enchiladas que siempre te gustaron— dijo al retrato sobre la mesa—. Puse la canción que sonó cuando nos casamos. Ojalá estuvieras aquí.

– Siempre he estado aquí — se escuchó.

Alzó la vista y ahí estaba, tal como cuando lo encontró aquel día: colgando del techo.

Publicado por Ignacio Sánchez Cumbión

Narrador, promotor de lectura, gestor cultural y rica pancita los domingos

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