
Y de pronto, el taquero se vio rodeado por todos los fantasmas enfurecidos de los perros que había vendido como pastor, bistec y cabeza, con o sin todo, para llevar o para aquí; con salsita de la que pica o de la que no pica.
El gabinete del Doctor Cumbión
Cuentos, historietas y otras ocurrencias de Ignacio Sánchez Rolón

Y de pronto, el taquero se vio rodeado por todos los fantasmas enfurecidos de los perros que había vendido como pastor, bistec y cabeza, con o sin todo, para llevar o para aquí; con salsita de la que pica o de la que no pica.
Narrador, promotor de lectura, gestor cultural y rica pancita los domingos Ver más entradas