
En 2014, en el taller que impartió Armando Vega-Gil (QEPD), hicimos el siguiente ejercicio: Armando se paseó como un arlequín entre los libreros del acervo de la biblioteca donde sesionábamos y fue tomando libros al azar, asignándoselo a cada uno de los presentes. El reto, era elegir una imagen abriendo el libro al azar y a partir de ahí, crear una historia. Me tocó este hermoso mural de Diego Rivera.
© Ignacio Sánchez Rolón 2021