Gabriela Núñez y yo nos esmeramos con este cómic. Llevábamos años en un taller de caricatura. Ella aprendió a ilustrar con maestría y virtuosidad. Yo, a ser un vago. Así que quizás no éramos la mejor combinación cuando salió la convocatoria a la primera edición del premio Julio Verne. No teníamos ni idea de lo que estábamos haciendo, pero logramos aplicar lo que sabíamos en cuanto a guion, maquetación y elaboración de historietas.
Quisimos hacer un homenaje a dos grandes de la ciencia ficción: Jules Verne y Georges Meliès. Y sin querer, terminamos homenajeando de manera muy velada al también maestro de la ciencia ficción, Arthur C. Clark. Aunque tiene varios detalles técnicos, tanto en el arte como en la trama, fue un buen resultado a nuestras desveladas, a los regaños del padre de Gabriela y al temor de que montara en cólera si se enteraba de que tuve que trabajar en varias ocasiones en la habitación de su hija (claro está, con la supervisión y bendiciones de doña Lourdes).
En 2008 salieron publicadas las memorias de este premio en todas sus modalidades: ensayo, cuento, hipertexto y por supuesto, historieta. Es por ello que, a varios años de su publicación, es buen pretexto para sacar aquí la versión original (la que se publicó fue a colores, ya que Gabriela Núñez lo hizo así y luego lo pasamos a escala de grises porque así lo pidió la convocatoria).
Si quieres conocer más de la obra de Gabs Núñez, visita su página Gabs 1901.
© Ignacio Sánchez Rolón y Gabriela Núñez Cruz